12 Síntomas de la crisis matrimonial de los 40

iStock 000033581694SmallPor Francisco Gras - www.micumbre.com
Estadísticamente entre los 35 a los 45 años de edad las separaciones y divorcios son más frecuentes.

-  Se empieza a enfriar, el primer e intenso amor que les llevo al matrimonio, se resquebraja la unión familiar indispensable, para sacar adelante a los hijos y aparece la sensación, de que ya se ha cumplido con las metas matrimoniales.

-  Entonces comienzan a registrarse, las primeras e importantes limitaciones físicas, cambios emocionales y de conducta. Se entra en la frontera de la madurez, que algunos perciben como el principio de un tobogán, que se precipita hacia la vejez.

- Es la época donde algunas parejas, se sienten atraídas por lo que existe fuera de su vida conyugal y familiar. Les entran las ganas de experimentar algo diferente, a lo que llevan haciendo desde que se casaron, salir de la rutina cotidiana. No deben engañarse, creyendo que todavía tienen atractivo, para ensayar nuevas conquistas amorosas.

- Es una etapa donde, al hacer un balance económico, social y profesional, algunas parejas se dan cuenta que no han llegado, y muchas veces ni aproximado, a los objetivos que tuvieron cuando se casaron. No han logrado cumplir o plasmar, en la realidad de su matrimonio los sueños, pero los sueños, sueños son y otra cosa es la cruda realidad, de los ideales que tenían cuando se casaron.

- Esa frustración y sentido de impotencia, por solucionar el problema, suele ser otro de los motivos de las crisis, en lugar de convertirse en un aliciente, para empezar una nueva vida. Ahora se dan cuenta, que han desperdiciado unos estupendos años de la vida, cuando el intelecto y el cuerpo, estaba en los mejores momentos de su máxima potencialidad. Hay desilusión por lo proyectos juveniles, que se han postergado. Pueden aparecer momentos de depresión y de ansiedad, debido a que existe una lucha muy dura, entre lo que se quiere hacer, lo que se debe hacer y lo que se puede hacer.

- También aparecen los cambios físicos, que suelen ser deterioros corporales, los cuales dependerán en gran medida del estado de salud, de la alimentación y del ejercicio físico, que se haya realizado años antes. Existe una mayor tendencia a engordar, van apareciendo las primeras arrugas y el cabello se cae o se vuelve más canoso.

- Aparece la preocupación por las enfermedades, comienzan los chequeos médicos y en algunas personas, se empieza una actitud hipocondríaca.

El concepto de belleza externa cambia, se aumenta la belleza interna, la armonía personal y la tranquilidad de espíritu, lo que origina que aparezca esa otra belleza, propia de la madurez, que nada tiene que ver con la ingenuidad, ni con la frescura corporal de los años jóvenes.

- Comienza a sentirse el cansancio, motivado por todas las responsabilidades que se tiene, que cada vez pesan más, si no se han aceptado con madurez, responsabilidad y conocimiento.

- Comienza a mantener una postura apática, ante el sexo con su pareja, ya que en el fondo, tiene miedo a la vejez y las consecuencias sexuales que ello conlleva, lo que pueden originar estados depresivos o de angustia, porque ya no se sienten jóvenes, ni atractivos sexual o físicamente como antes.

Aparecen sentimientos de desesperanza, ya que por un lado, los hijos comienzan a ser independientes y se alejan poco a poco, y por el otro lado, se tienen que enfrentar a la rutina matrimonial.

- En el entorno laboral, aparece alguien a quien le dedican más tiempo y atención que el debido. Empiezan los coqueteos con otras personas, y las comparaciones con la pareja. Incluso cuando sin ninguna razón profesional, se pasa demasiado tiempo en el trabajo, o fuera del trabajo con los compañeros, justificando así la llegada a la casa a última hora, cuando los niños ya están durmiendo y todas las cosas familiares están ya resueltas.

Síguenos en

facebook twitter rss

LogoIconSquareRev

JPCG BannerSM